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Descubren propiedades del resveratrol a dosis humanas que activa un gen protector frente a tumores y envejecimiento celular

Científicos del centro estadounidense de investigación médica ‘Scripps Research Institute’ han descubierto en un novedoso estudio, que el Resveratrol, el polifenol más popular del vino, puede activar una potente respuesta en las células frente al envejecimiento celular y la protección tumoral.

Lo novedoso de esta investigación radica en que ésta sugiere un mecanismo absolutamente diferente descubierto en el Resveratrol. Los hallazgos podrían arrojar nueva luz sobre los beneficios para la salud del consumo de vino.

La gran mayoría de investigaciones anteriores sobre el Resveratrol se habían centrado en la relación de este polifenol con el gen SIRT1, que se activa en momentos de bajo consumo calórico. Una vez activado el gen SIRT1 el organismo produce proteínas antiinflamatorias y antioxidantes que se han demostrado están relacionadas con una mayor longevidad celular y en consecuencia una mayor esperanza de vida.

En este sentido, varios estudios sugieren que el Resveratrol puede activar este gen SIRT1, del mismo modo que lo haría una dieta hipocalórica. Sin embargo, pese a las fuertes evidencias en este sentido, la mayor parte de investigaciones no han sido concluyentes para humanos, debido a que los resultados que se obtienen en las investigaciones se realizan “in vitro”, es decir en laboratorios y utilizando dosis muy altas de Resveratrol, mucho más altas de lo que podría ser consumido al beber vino con moderación.

Por todo ello, los investigadores del centro Scripps se plantearon buscar propiedades del Resveratrol a concentraciones mucho más bajas, concretamente 1.000 veces menor de lo que se ha venido probando en estudios previos, según informan fuentes del centro norteamericano.

Así, “sobre la base de estos nuevos resultados, el consumo moderado de un par de copas de vino tinto al día ofrecerían evidencias reales del efecto protector del consumo de Resveratrol en el organismo por esta vía”, explica el autor principal del estudio, el Dr. Mathew Sajish.

Publicado en la revista Nature, el estudio incluyó la inyección de Resveratrol en ratones. Se encontró que el consumo de Resveratrol imita a un aminoácido llamado Tirosina. En condiciones de estrés, la tirosina se une con los TyrRS enzimáticos, un Ácido Ribonucleico que ayuda a nuestros genes a crear proteínas.

Cuando el Resveratrol accede al organismo, “engaña” a la célula haciendose pasar por Tirosina y accede al núcleo de la célula, activando el gen PARP1, que a su vez activa otra serie de genes. Aquí es donde los científicos comienzan a comprobar el potencial efecto antienvejecimiento: PARP1 es un gen de respuesta al estrés, conocido por su capacidad para reparar el ADN y promover la longevidad celular. Otros genes que activa el consumo de Resveratrol incluyen el P53, un supresor de tumores, y FOXO3A y SIRT6, ambos conocidos por aumentar la esperanza de vida.

“Creemos que TyrRS ha evolucionado para actuar como un interruptor de nivel superior o activador de un mecanismo protector de las células fundamental que funciona en prácticamente todas las formas de vida”, explica en Nature el Dr. Sajish, señalando que el Resveratrol probablemente existe en plantas como la vid para realizar exactamente la misma función, protegiendo a la planta y convirtiéndola en resistente y con capacidad para que las cepas vivan muchos años.

Sajish y sus colegas seguirán investigando otros posibles imitadores de aminoácidos. Su investigación no ha examinado directamente los efectos del consumo de vino en humanos, pero sus resultados pueden marcar un hito en el estudio de los beneficios del vino en el organismo.